10 errores que estás cometiendo al tomarte un selfie y no lo sabías

Es increíble la cantidad de selfies que uno ve a diario en las redes sociales. Claro, esto lógicamente depende de la cantidad de amigos y contactos que tengamos y de sus gustos y preferencias, aún así, es difícil que pase un día sin que seamos testigos de los selfies de nuestros camaradas y seres queridos, cada cual más creativo y novedoso que el anterior.

Seguramente, nosotros mismos en algún momento (o en este mismo momento) hemos caído seducidos por la fiebre del selfie. Esto tiene que ver con la mejora innegable de la calidad fotográfica obtenida por los nuevos dispositivos móviles y por la gran cantidad de aplicaciones que nos permiten mejorar (no queríamos decir maquillar) nuestra espontaneidad fotográfica materializada en un selfie.

Pero incluso entre los más veteranos y conspicuos practicantes del selfie, encontramos cada cierto tiempo, algunos errores que en mayor o menor grado arruinan una obra de arte en potencia. Lo curioso de esto, es que estos errores también los podemos ver en muchos selfies que se toman los famosos, personas que prácticamente viven todo el día frente a las cámaras fotográficas.

Probablemente, muchos de los errores que mencionaremos a continuación, los reconocerás de inmediato y seguramente en muchos de tus selfies está la constancia de haberlos cometido. Sin embargo, estamos seguros de que a partir de ahora evitarás estos errores y tu puntaje en selfies subirá de una manera dramática.

1. Que tu brazo no te quite el protagonismo

Desde los inicios de la moda del selfie, hace ya algunos años, los brazos han sido protagonistas inevitables en mayor o menor grado. Pero hay que admitirlo, no son precisamente las partes de nuestro cuerpo que deseamos que ganen protagonismo en nuestro selfie, ¿verdad?

En realidad, un buen selfie debería incluir nuestro rostro, cuello y hombros. De los brazos, debería incluir poco y si es mejor nada, mejor.

El truco es el siguiente: tenemos que mantener nuestros brazos en 90° con respecto al cuerpo, es decir paralelos al piso. Para tomar el selfie, solo basta con doblar los codos ligeramente hacia arriba, y listo así de sencillo.

2. Deja de mirar hacia abajo

Si estás sosteniendo tu cámara de tal forma que ésta, se orienta hacia arriba, es casi seguro que estás obteniendo selfies en los cuales tu rostro aparece oscuro. Esto se debe obviamente a que estás mirando hacia abajo para entrar en línea con la lente de tu cámara.

En este caso, tienes que seguir la regla de “mantener tus brazos paralelos al piso”. Simplemente esto y doblar ligeramente tus codos. Esto logrará que endereces la posición de tu rostro y obtengas un mejor resultado.

3. Luz natural en lugar del flash

Es innegable que el flash es de gran utilidad en ciertos momentos, sin embargo, pocas personas salen bien en un selfie tomado con flash. Los expertos coinciden en que los mejores selfies se obtienen bajo luz natural. Con la luz natural, los rostros salen con menos sombras y con un tono más natural.

4. Los selfies con espejo… Pero limpio

Se han puesto de moda los selfies tomados frente a un espejo. Hay que reconocer que tienen su encanto, salvo cuando el espejo está sucio. Asegúrate de limpiar muy bien el espejo y retira todos esos objetos que suelen aparecer en los selfies de espejo, nos referimos por supuesto a los peines, cepillos de pelo, cepillos de dientes y pastas dentales a medio uso.

5. Cuidado con el fondo

Esta podría ser una extensión de la recomendación del espejo. Muchas personas descuidan el fondo de su selfies. Por ejemplo, las paredes. Muchas personas se peinan, se lavan, se maquillan, se visten con su mejor ropa y se toman un selfie con fondo desastroso: paredes sucias, pilas de ropa desordenada, objetos esparcidos en el piso, etcétera.

Peor aún, muchas veces en el fondo hay personas, animales u objetos demasiado interesantes. En este caso, es obvio que el protagonista es el fondo de tu selfie y no tu.

6. Cuidado con las luces a tu espalda

Si bien es cierto, hay un tipo de fotos artísticas en las cuales se emplean luces a espaldas de las personas, este tipo de fotos son tomadas por profesionales bajo condiciones muy controladas y con técnicas que tienen en cuenta diversos parámetros como el tiempo de exposición.

Si no somos profesionales, la presencia de una fuente luminosa a nuestras espaldas, sencillamente arruinará el selfie.

Es importante que, antes de tomarnos un selfie verifiquemos que la fuente de luz este frente a nosotros, o alternativamente a los costados, nunca detrás. Este error, aunque no lo creas, es bastante común y es evidente inmediatamente pues en la imagen sólo se ve una silueta oscura o en penumbra.

7. ¡Entiéndelo… No quieren salir en un selfie ahora!

Este error, seguramente tu también lo has visto con bastante frecuencia. Muchas veces un entusiasta grita “tomemos un selfie”, saca su teléfono móvil y sin preguntar a los demás, dispara su espontánea toma. El resultado es que muchas de las personas saldrán con expresiones y muecas incómodas. Tenemos que tener mucho tacto y consideración para esto, ya que a muchas personas no les agrada este tipo de espontaneidad y necesitan cierto tiempo para prepararse: peinarse, ajustarse el abrigo, etcétera.

8. No siempre es momento para un selfie

Muchas personas creen que pueden tomar selfies en cualquier momento. Esto es un gran error. Los selfies están bien para momentos distendidos, relajados, y cuando estamos rodeados de personas de confianza y que conocemos bien.

Evitemos tomar un selfie en momentos inapropiados, por ejemplo, en un momento tenso en el trabajo o en medio de un drama familiar. También cuando estamos cerca a una persona que está pasando por un mal momento. Elegir un mal momento puede ser tomado como falta de criterio, empatía y sentido común.

9. De lo bueno poco

Los selfies tienen un impacto concreto: mostrarnos en un momento especial, en un entorno especial y aportando originalidad. Nadie quiere ver a la misma persona posando en una foto tras otra.

Trata de tomarte selfies en lugares distintos, en ocasiones diversas, con diversas expresiones faciales y apelando siempre a la originalidad. De lo contrario, lo único que lograrás es que tus amigos comiencen a ignorar tus selfies.

10. Los filtros están bien, pero…

¿Quien no usa filtros en estos días? pero el secreto está en no abusar de ellos. Todos hemos visto como con un buen filtro podemos blanquearnos los dientes y agrandar nuestros ojos, pero seguramente nos hemos reído con algunos selfies en los que los protagonistas tienen ojos que parecen dos pelotas de ping pong y sus dientes están tan blancos que parecen tener luz propia…


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