
Samsung Galaxy S II: La evolución es la clave
Debe ser muy difícil tratar de superar un clásico éxito de ventas como el Samsung Galaxy S, el smartphone que elevó tanto la valla que dejó fuera de carrera a más de un dispositivo contemporáneo con aspiraciones de competencia, pero el gigante manufacturero asiático parece que tenía el panorama bastante claro, y es así como hoy vemos que lanza reeditado su smartphone insignia, apelando a la tecnología de punta del momento y un poco de innovación e imaginación: aquí tenemos al Samsung Galaxy S II pretendiendo dar la talla y estar a la altura de las expectativas mundiales, lo logra? eso es lo que trataremos de dilucidar a continuación.
El diseño
Lo primero que nos va a llamar la atención del Samsung Galaxy S II es seguramente su extraordinario parecido con el iPhone 4, lo cual nos hace recordar la respuesta que dió Samsung a Apple cuando este último los acusó de estar plagiando: «No estamos copiando, solo estamos compitiendo» fue lo que dijeron, a mi me queda un poco la duda, y es que el diseño rectangular con esquinas difusamente redondeadas, la banda cromada periférica y el solitario botoncito debajo de la pantalla se ve definitivamente como un iPhone 4.
El Galaxy S II es un smartphone de dimensiones un poco grandes (en especial en lo ancho), hay que decirlo, pero esto se debe a una buena causa: su gran pantalla de 4.3 pulgadas y la tecnología que esta ofrece, por lo demás, su grosor es bastante modesto con solo 8.49mm y se puede llevar fácilmente en la mano y en cualquier bolsillo promedio, es liviano gracias a sus materiales plásticos, pesa solo 116g, y es agradable constatar que se ve sólido y confiable, no del tipo de chasis plástico que parece que va a desarmarse a la menor contingencia.